Control de la natalidad natural

Control de la natalidad natural

La utilización de anticonceptivos es malo para la salud de las mujeres. Las indagaciones científicas detallan novedades contradictorias que demuestran que son seguras como anticonceptivos, pero incrementan las posibilidades de cáncer.
Por lo tanto, sugerimos continuar los procedimientos naturales de control de la natalidad que es por observación fácil y saludable y seguro. Sugerimos que el marido como la mujer asuman la misma compromiso en el registro del lapso fértil. Como una semilla que necesita agua para germinar, el óvulo liberado del ovario necesita condiciones de fluidez correctas. Es muy atrayente ver que las mujeres tienen secreción de moco que es densa luego del fluído menstrual. Mientras se aproximan los días de la liberación del óvulo, el moco se regresa más angosto. En el día en que se libera el huevo, el moco es líquido acuoso. Si el óvulo no se fertiliza con espermatozoides, luego de que el óvulo es desechado del útero, el moco empieza a secarse.
Así que observando el patrón de mucosidad se puede saber la liberación del huevo y el lapso seguro. en la mayoría de los casos, el lapso seguro acaba luego del 9º día de la menstruación y empieza luego del 20º día del período.
Observar el patrón de mucosidad no sólo asiste para vigilar la natalidad, sino además a que las mujeres sepan cuál es la más grande oportunidad de concebir observando el día de la liberación del óvulo.
Es muy considerable que un marido AMANTE evite la utilización de anticonceptivos que perjudican el sistema hormonal de la mujer y entonces debe tomar parte activa en la observación y registro del patrón de mucosidad para saber el lapso de seguridad.
Desafiando a accionar porque la perspectiva entera no puede ser alcanzada,
o porque otros no lo distribuyen aún, es una actitud que sólo obstaculiza el avance”
Priya Chhalliyil comparte su vivencia para comunicar el mensaje de que un embarazo sano y el precaución en los medios naturales es viable y hace una enorme distingue en la vida de la madre y del pequeño y, desde luego, en la familia y en la sociedad. Quisiera que su vivencia te ayude además.
Mi historia
Mi embarazo y parto de Pranav Challiyil fue una extraordinaria vivencia espiritual. La concepción según mi punto de vista no debería ser un incidente a lo largo de las relaciones sexuales. Debería ser una concepción consciente. Viendo hacia atrás en la historia, enormes personas han nacido de padres conscientes. Yo suponía que la vida debía ser importante y que un pequeño consciente siempre sería bueno para él o ella y además para la sociedad. Mi marido Pradheep y yo queríamos un hijo que sirviera a las pretenciones espirituales de la multitud.
Fairfield, IOWA
Mi marido y yo escogimos un día auspicioso a finales de abril del 2000 en Fairfield, la localidad espiritual de Iowa, para pasar el día entero en meditación y oraciones. El comportamiento sexual fue más que exitación tan divino y feliz. Verdaderamente podía sentir el acontecimiento de concepción que tomaba lugar en mi cuerpo al día siguiente. Intenté sostener una aceptable salud y espíritu a lo largo de el embarazo. Dos meses antes del embarazo hice una limpieza con aceite de ricino para sostener mi cuerpo saludable. A lo largo de todo mi embarazo tuve náuseas matutinas y mi marido me mencionó que una madre sana de un pequeño sano tendría náuseas matutinas. Me mencionó que el cuerpo es capaz y responde así como mecanismo de limpieza. Jamás he escuchado o leído o a nadie que me haya dado una aclaración de las náuseas matutinas además de Pradheep.
Náuseas matutinas
Pradheep siendo un bioquímico detalló que el hígado es el desintoxicante del cuerpo y dispensa toxinas solubles en agua por medio de la sangre que los riñones eliminan en la orina. Esas toxinas que no son solubles en agua, el hígado se secreta en la bilis y excreta por medio de las heces. Desde que el pequeño en desarrollo debe ser protegido de las toxinas, el cuerpo de la madre utiliza inteligentemente este enfoque para asegurar al pequeño al arrojar las toxinas por medio de la bilis. Esta teoría fue respaldada después por estudios investigadores que enseñaron que había una más grande posibilidad de que los niños recién nacidos prematuros nacieran de mamás con menos o ninguna náuseas matutinas.
Sin Píldoras
Fui a chequeos regulares en el hospital para agradar a mis padres y parientes políticos. Los doctores a lo largo de cada visita recomendaron la utilización de vitaminas y suplementos. A lo largo de el embarazo no tomé ni solo una pastilla. Todo lo que hice fue comer una comida bien equilibrada. Todo el más alto de comida era orgánico además. Para el desayuno día tras días utilizaba en su mayoría mijo indio (ragi, abundante en calcio y hierro y fibra) y mezclado con nueces. Bebí dos jugos recién preparados, uno que bebo antes de proceder a la oficina y otro cerca de las 10.30 am en la oficina.
Zumos de frutas: Bebí toda la diversidad de zumos de frutas como naranjas, melocotones, manzanas, kiwi, granadas, higos, varios dátiles, jujubes, mangos, ciruelas, ciruelas, piña, papaya (café evitado crudo, sólo los rasgados), uvas, frutas de uva, guayabas, melón, caquis, fresas, arándanos, moras negras. Bebía día tras días leche entera, leche de soja, leche de almendras, leche de maíz, etc. Todo el planeta decía que me veía bonita con mejillas sonrosadas. Gané peso lentamente y de a poco, pero de manera saludable. Algunas veces el médico me mencionó que ganaba menos peso. Mi marido me mencionó que el incremento de peso gradual es sólo bueno y me ha dicho con seguridad que si uno toma buena comida entonces el cuerpo sabe cuánto peso para ponerse. Mencionó que las mujeres que cuidan