¿Por qué necesitamos desacelerarnos?

La vida no corre tan rápido cómo pensamos. Reflexionemos un poco. Es realmente tan importante vivir a mil por hora, cumplir horarios, el trabajo, la familia, las responsabilidades. La vida moderna, entre otras cosas negativas, tiene la velocidad en la que vivimos. No estamos preparados para tan adrenalina y el cuerpo lo sufre. Pensemos en cómo se transforman corporalmente las personas que llegan algún cargo político de importancia. No pasan unos meses que inmediatamente empiezan a demacrarse, le aparecen canas, cumplen 20 años en tan sólo 4. El ritmo que llevamos de vida influye muchísimo en nuestra salud. Por algo es que las personas más longevas son siempre de comunidades alejadas a la ciudad.

Por eso hoy queremos darle el consejo de que bajen un cambio. Piensen en las cosas que son importantes y en las que no. La salud debe ser siempre prioridad, porque si no tenemos salud no tenemos nada. Los invitamos a que hagan cosas que les gusten, que se sienten a pensar en ese mobiliario de jardin tan cómodo que tienen, acerca de la velocidad con la que viven la vida y si notan o no un deterioro de su salud en los últimos tiempos debido a ello.